viernes, 11 de septiembre de 2026

AMMÁN - TEATRO ROMANO - LA CIUDADELA DE AMMÁN


El Teatro Romano de Ammán 

Teatro romano de Ammán

El Teatro Romano, es otro de los símbolos de Ammán. Este lugar es uno de los sitios más famosos de la ciudad. El teatro romano de Ammán se construyó en el Siglo II D.C por orden del emperador  Antonino Pío. Pertenece al periodo romano cuándo esa ciudad era conocida con el nombre de Filadelfia. El teatro romano y el odeón cercano flanquean la gran "Plaza Hachemita" hacia el sur y el este, respectivamente, mientras que el ninfeo también perteneciente a la época romana, está a escasos pasos en dirección hacia el suroeste. Además de su grandiosidad, tiene la capacidad para albergar a unas 6000 personas sentadas, destaca su privilegiada situación, ya que está incrustado en una de las colinas que conforman la ciudad de Ammán. Con el paso de los siglos quedó devastado, pero el Gobierno decidió restaurarlo a mediados del siglo pasado. Para acceder a él, hay que atravesar la gran "Plaza Hachemita", antiguo foro romano, y uno de los puntos con más actividad de esta ciudad.  

Nada más entrar nos quedamos fascinados por el inmenso tamaño de las "gradas" que se elevaban por toda la colina hasta que estas llegan a alcanzar una altura muy significativa. Fue dividido en tres grandes secciones horizontales ("diazomata"). Además, todos los accesos laterales ("paradoi") fueron hechos a nivel de piso, uno dirigido hacia la orquesta y otro hacia el escenario. Los espacios que hay detrás de estas entradas ahora albergan el Museo Jordano de Tradiciones Populares, y el Museo del Folclore. Si durante la visita a este increíble Teatro Romano, te quieres marcas un pequeño reto, intenta subir hasta la parte más arriba de la "grada superior", ya que algunos de sus escalones son enormes y están bastante inclinados. 

  

Con un poco de paciencia, puede subirlo cualquiera. Una vez arriba las vistas que vas a tener, son de las más maravillosas para contemplar la gran ciudad de "Ammán". Incluso desde allí arriba se puede ver el hermoso "Templo de Hércules" de "La Ciudadela". Merece la pena recorrerlo de lado a lado, ya que la perspectiva desde cada extremo y del punto central son muy diferentes. Nosotros estuvimos dentro algo menos de una hora, aunque vuestra visita va a depender de cuánto queráis explorarlo. Antes de salir del Teatro Romano, a mano derecha, se encuentra el Museo Jordano de Tradiciones Populares, y el Museo del Folclore, con instrumentos musicales, vestidos, armas y otros objetos tradicionales. Nosotros no entramos porque lamentablemente el tiempo se nos echaba encima... 

Volvemos de nuevo a la enorme "Plaza Hachemita", y justo a mano derecha os vais a encontrar con un pequeño teatro, denominado Odeón, construido al mismo tiempo que el Teatro Romano, pero con la capacidad para solo unas 500 personas. Está increíblemente bien restaurado. Nos dicen que en sus orígenes estaba cubierto por un techo de madera. En su día se empleaba para llevar a cabo discursos, debates, pequeñas actuaciones musicales para algunas pocas personas privilegiadas, e incluso competiciones de poesía. 

La Ciudadela de Ammán

Vistas de la parte de las ruinas de la Ciudadela de Ammán
Nada más terminar la visita al Teatro Romano y su pequeño Odeón, nos dirigimos a visitar la Ciudadela de Ammán, antes de que termine este intenso día. La ciudadela está a apenas 3 minutos en coche desde donde nos encontrábamos, y es otro de los lugares imprescindibles que ver en Ammán. No es el lugar histórico mejor conservado, pero sus vistas, sus ruinas y su historia bien merecen una visita. Y, si es posible, intenta hacerlo como hicimos nosotros, antes de que llegue la caída del sol, y disfrutar así, no solo de un espectacular atardecer en este sitio único, sino también las increíbles vistas en ese preciso momento. 

Nosotros estuvimos dentro unas  dos horas y nos dio tiempo a ver prácticamente todo con tranquilidad. La Ciudadela se encuentra en lo alto de una de las colinas por las que se extiende Ammán. Lo primero que llamó nuestra  atención nada más entrar en este recinto fue la gran visión panorámica que se tiene de todas las colinas por las que se extiende la gran ciudad. La perspectiva de 360º desde allí, es espectacular. Da igual por donde mires, porque todas las colinas están repletas de pequeños edificios blancos y ocres que se extienden hasta donde la vista alcanza. Se ve el Teatro Romano, uno de los mejor conservados y situado a los pies de la colina. La Ciudadela de Ammán está formada por restos del asentamiento original que conformó la ciudad actual y por la que han pasado varias civilizaciones. Hay un templo romano, el palacio Omeya, una iglesia bizantina, una torre de vigilancia Ayyubid, muestran las civilizaciones de este lugar. 


 

Templo de Hércules

Dentro, una de las construcciones que más destaca es el "Templo romano de Hércules" con esas estilizadas y bellas columnas,  tan visibles desde la propia Ammán.  En la parte trasera nos vamos a poder encontrar una gran mano que, en su época, formaron  parte de un enorme "coloso" que custodiaba el templo. Las ruinas que quedan en pie son muy bonitas y fotogénicas, tienen una luz especial. Seguro que os encantará dar un paseo a su alrededor. Algo que no me gustó  es que la gente tiene libre acceso al templo, habiendo varios grupos de gente entre las columnas y subiéndose a las ruinas. En mi opinión, creo que para conservar el Patrimonio esto se debería de evitar.

Mano de Hércules en el Templo 

Mural del Museo Arqueológico

Muy cerca de este gran "Templo de Hércules" nos vamos a encontrar el Museo Arqueológico Nacional. Es un museo muy humilde y pequeño que contiene piezas de gran importancia como son las famosas figuras Ain Ghazal que datan del año 6500 A. C. Estas figuras son las estatuas "antropomórficas" que tienen una mayor antigüedad, y que fueron realizadas por el ser humano. 

Busto de la diosa Artemisa

Además en la entrada podrás ver una pintura mural que representa diversos sitios históricos, arqueológicos y geográficos que abarca toda la región, como son; Jerusalén, Petra, Jerash, el Mar Muerto y el río Jordán, ilustrados con los monumentos y detalles que son característicos de cada región. Otras de las antigüedades que destacan son cráneos de Jericó pertenecientes a la "Edad de Bronce", que son la evidencia de las primeras trepanaciones realizadas. Una estatua de la diosa griega "Tique", también vais a ver un busto de la diosa "Artemisa". Todas son muestras de las diferentes culturas que habitaron en la zona desde el 7000 A.C. Es un museo muy pequeño, pero os recomiendo, que no os vayáis de "La Ciudadela" de Ammán, sin antes hacerle una visita rápida. Seguro que alguno de sus antiquísimos objetos llama vuestra atención.   

Trepanación por supuesta posesión demoníaca

 

 

 

 

 

 

 

 

También visitamos el antiguo asentamiento "Omeya", que data del 720 D.C. Constaba con un complejo de edificios reales y de residencias, una mezquita, calles con multitud de columnas, varios arcos, y también podemos observar una gran cisterna, aunque lo más destacado es el palacio Omeya. Este bello palacio es el edificio mejor conservado de "La Ciudadela", con una preciosa "cúpula" que ha sido restaurada toda en madera.

                                   

La "Iglesia Bizantina" de la Ciudadela de Ammán es una antigua "Basílica Cristiana" construida alrededor del año 550 D.C. (durante el reinado del emperador Justiniano).  Tiene una nave central y dos naves laterales. Consta de un ábside semicircular en el extremo oriental del edificio estaba separado de la Iglesia por un muro de pantalla. Para llevar a cabo la construcción de esta hermosa Basílica se reutilizaron varios elementos arquitectónicos, como en los capiteles corintios que están decorados con hojas de acanto provenientes del cercano "Templo de Hércules" de "La Ciudadela". 

Las "naves laterales" tienen pisos con baldosas. Constaba de cuartos rectangulares para poder completar las naves laterales, algunos de los cuales pueden haber sido añadidos por los omeyas en el Siglo posterior. La "nave central" tiene un piso de mosaico, tan característico de la época bizantina; hoy en día suele estar cubierto, para así evitar los posibles daños que pueda recibir y, tener una mejor "conservación".   

* Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta los datos que se han obtenido a través de Wikipedia y las propias experiencias vividas durante el viaje. (Las fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo).   

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